
Sigo comiéndome la cabeza sobre mi padre. Intento no pensar en el tema, pero es muy fuerte. Me ha hecho sentir muy mal, me ha echado de su vida sin ningún escrúpulo, como si fuera una extraña. En realidad lo soy, pero se supone que, a pesar de todo, sigo siendo su hija, compartimos ADN.
Y entonces, se han despertado mis miedos. Me parezco a mi padre en varias cosas, no sólo físicamente. Como él, he sufrido por mi padre. Y eso es lo que más me jode de todo. Él, que sabe lo que duelen esas cosas, repite la historia y me lo hace a mí. No puedo comprenderlo. Siempre he pensado que el hombre puede elegir entre el bien y el mal, por mucho que el mal sea lo que desea hacer... Nunca he comprendido que los que un día fueran víctimas de cualquier abuso terminaran convirtiéndose en abusadores, precisamente porque un día fueron víctimas y saben el dolor que van a provocar en los demás.
Pero ésa es la teoría. Porque yo he pasado por lo mismo. Cuando era pequeña, vi el dolor que causaba en mi madre la presencia de otra persona en su relación, su impotencia, su rabia... y yo me prometía a mí misma que nunca haría lo mismo. Pero sorpresa! He terminado haciéndolo, sabiendo el dolor que provocaría en el otro. Y no una vez, sino varias. En mi favor sólo puedo decir que en esos momentos no pensaba en nadie más que yo, y que nunca fueron relaciones paralelas, sino de un momento. Pero no lo justifica en absoluto.
Y mi miedo crece. Qué pasará en el futuro? Si llego a tener hijos, me convertiré en una madre que termine abandonándolos? LLegaré a ser igual que m padre? No me gustaría en absoluto, pero no estoy segura de que vaya a evitarlo, dado mi conducta en el pasado.
Pero como mi mente es capaz de pensar en muchas cosas a la vez, mi padre y mi destino inevitable no es lo único en lo que estoy ocupada.... digamos que esto es la música de fondo en mi cabeza, algo que está permanentemente ahí, y sólo de vez en cuando pasa a primer plano. Sigo buscando cosas útiles en las que ocupar el tiempo, y ya tengo bastantes proyectos:
- Encontrar un trabajo, aunque es muy difícil dado que no tengo experiencia y el paro sigue subiendo... pero yo no me rindo!!
- Aprender idiomas, que siempre queda bien en los CVs. Ahora me ha dado por el alemán, sigo perfeccionando el francés y quiero mirar el italiano...
- Seguir pensando algún tema para el proyecto de posgrado, si finalmente quiero hacerlo el año que viene ( y no estar como este año...)
- Seguir siendo solidaria con los demás, a pesar de todo. Desde hace algún tiempo voy por las tardes a cuidar niños en una guardería. No es que haga gran cosa, pero me reconforta ver lo felices que son. Y encima me olvido de todo mientras estoy con ellos. Recuerdo lo triste que estaba a veces por los problemas de mis padres, y nadie hizo nada por alegrarme. Intento que otros niños olviden los problemas de sus padres al menos unas horas, y que vuelvan a ser niños, y sonreír. Cuando lo consigo, es algo maravilloso. Quiero pensar que lo que estoy haciendo evitará que de mayores estén tan chalados como yo, aunque puede que sea una utopía.
- Conseguir el control con la comida, algo que ya estoy consiguiendo. De momento, no estoy desayunando. Como normal, apenas meriendo pero me atraco en las cenas. No hay mucho progreso, pero comparado con antes, no desayunar es un gran avance. No sé cuánto peso, pero aún esperaré unos días, cuando consiga tomar el control más o menos absoluto.
- Decidir si sigo o no con el psiquiatra. El problema es nuestra visión sobre mi padre, pero también me está ayudando a construir mi autoestima, lo que no es poco. Tal vez deba exponerle mis dudas, aunque eso me convierta en vulnerable.
- Seguir leyendo, y viendo cine, y arte... algo que estoy redescubriendo desde hace un tiempo. Hubo un momento en el que sólo leía sobre Ana, y nada más. Sigo haciéndolo (quiero leer Filos, pero no lo encuentro), pero no exclusivamente. Tengo una lista de libros y películas pendientes, navego viendo museos de todo tipo... y se me pasa el tiempo maravillosamente.
- Ponerme al día con los blogs, pero me está costando. Prometo hacerlo, aún así.
- Planear un viaje a Amnsterdam...
Lo peor de todo es que algunos de estos proyectos no sólo los estoy haciendo por mí. Obviamente soy ambiciosa, pero detrás de parte de esa ambición existe un deseo (demasiado profundo) de triunfar en todo esto que me proponga por el mero hecho de restregárselo por la cara a mi padre, para que vea que no me hunde a pesar de lo que me haga. Y eso es muy malo, porque de nuevo tengo miedo que detrás de estos proyectos sólo haya rencor, y una vez que lo sacie, tal vez no quede nada...























